De la mecánica cuántica a los aerogeneradores, la trayectoria profesional de Mykolas ha sido de todo menos convencional. Antiguo estudiante de doctorado en la FU Berlin, Mykolas aplica ahora sus habilidades analíticas al campo de las energías renovables como científico de datos en Turbit desde mayo. Recientemente tuvimos la oportunidad de charlar con él sobre su singular recorrido y el trabajo que realiza actualmente, y nuestra conversación reveló cómo los perfiles diversos pueden contribuir a la innovación de formas inesperadas. Acompáñanos a explorar la trayectoria de Mykolas y a echar un vistazo a los proyectos en los que ha estado trabajando.

Patricia: ¿Podrías contarnos algo sobre tu trayectoria y el camino que te llevó a Turbit?

Mykolas: Estudié física en la universidad. Lo que realmente me gustaba de mis estudios no era tanto la física en sí, sino los aspectos de programación y resolución de problemas. Disfrutaba tomando problemas reales a los que se enfrentan los físicos y simplificándolos lo suficiente como para resolverlos en papel o con un ordenador. Esto me llevó al machine learning, que me pareció una buena manera de combinar matemáticas, programación y resolución de problemas.

También exploré la computación cuántica, trabajando en un proyecto sobre machine learning en ordenadores cuánticos durante mi máster. Empecé un doctorado en computación cuántica en Berlín, pero me di cuenta de que no era lo mío. Quería trabajar más con otras personas y en algo menos abstracto, donde pudiera ver los efectos tangibles de mi trabajo.

Fue entonces cuando recordé cuánto disfrutaba del machine learning, así que empecé a buscar trabajos de ciencia de datos. Así fue como llegué a Turbit. Me gusta que hacemos trabajo aplicado, trabajamos en estrecha colaboración como equipo, y se puede decir de forma muy tangible que estamos ayudando al mundo haciendo las energías renovables más accesibles.

Patricia: ¿Podrías contarnos más sobre el proyecto en el que estás trabajando actualmente?

Mykolas: Estamos desarrollando un chatbot diseñado para ayudar a los operadores de aerogeneradores a gestionar la enorme cantidad de documentos que manejan. Distintos técnicos realizan diversas inspecciones en los aerogeneradores y redactan informes. Los operadores se ven desbordados por estos documentos y a menudo no pueden aprovechar todos los datos que contienen.

Nuestro trabajo consiste en recopilar todos estos documentos, almacenarlos y procesarlos de manera adecuada. Esto permite a los operadores hacer preguntas como: «¿Hay alguna anomalía en los aerogeneradores del parque eólico X o Y?». Podemos entonces ofrecer respuestas concretas, como «Este aerogenerador tuvo fallos en el aceite de la multiplicadora hace dos meses», e indicar las fuentes.

En el futuro, imaginamos que el chatbot sugiera acciones, no solo resuma problemas. Podría proporcionar una lista de tareas, sugerir causas de los problemas o incluso generar correos electrónicos para el personal correspondiente.

Patricia: ¿Cómo contribuye tu experiencia a la misión de Turbit en el sector de las energías renovables?

Mykolas: Este campo es tremendamente novedoso, con muchos avances nuevos en los últimos dos o tres años. No existe una forma establecida de abordarlo, por lo que casi se convierte en un trabajo de investigación averiguar cómo aplicar mejor estas nuevas herramientas en la energía eólica.

Mi experiencia investigadora me ayuda a navegar por todo este material nuevo sin perder el foco, manteniéndome abierto de mente y probando cosas. Mi formación en investigación en machine learning me proporciona una buena base para abordar esto de forma sistemática.

Patricia: ¿Cómo es un día de trabajo típico para ti?

Mykolas: Al ser una startup, todos compartimos los roles tradicionales de los demás. Como científico de datos, hago mucho de lo que haría un ingeniero de software, y viceversa. Aproximadamente el 60 % de mi tiempo lo dedico a desarrollar código. Luego un 20 % son reuniones y sesiones de ideas con otras personas, lo cual es estupendo porque pasamos una gran parte del tiempo intercambiando ideas. El 20 % restante lo dedico a investigar sobre modelos de lenguaje de gran tamaño, o simplemente a mirar la pared y pensar en cómo resolver algo. A veces también hace falta eso.

Patricia: ¿Qué es lo que más te inspira en tu trabajo diario?

Mykolas: Aún me gusta imaginar que soy un estudiante de física resolviendo un problema en la pizarra. Lo veo como un juego. Disfruto mucho tomando un problema complicado lleno de complejidades reales y simplificándolo tanto como sea posible. Identificar cuál es realmente la clave para resolverlo o qué lo diferencia de otros problemas. Me encanta cuando soy capaz de hacer una buena abstracción de un problema real, encontrando formas de simplificarlo hasta su esencia.

Patricia: ¿Cuáles son tus pasiones y aficiones fuera del trabajo?

Mykolas: Me encanta cocinar. Disfruto de gastronomías de todo el mundo. Se me da muy bien un plato japonés llamado katsu curry. También me gusta mucho jugar al fútbol. Intento hacerlo cada semana, aunque a veces no es posible o hace demasiado calor. También me gusta jugar al billar.

Patricia: ¿Encuentras tiempo para todo esto con tu trabajo?

Mykolas: Sí, diría que aquí hay un buen equilibrio entre vida laboral y personal.

Patricia: ¿Cuáles son algunas áreas en Turbit en las que ves potencial de mejora?

Mykolas: Tenemos muchísimas ideas y muchísimo que hacer, pero no suficiente gente para hacerlo todo. Así que simplemente necesitamos más personas. Pero valoro mucho que en esta empresa nos tomamos la contratación muy en serio y nos aseguramos de que las personas encajen bien antes de incorporarse. Lleva tiempo, y seguimos creciendo, así que todavía no tenemos todos los recursos para contratar a todo el mundo. Pero sí, simplemente necesitamos más efectivos, tanto hombres como mujeres.

Patricia: Muchas gracias por tu tiempo, Mykolas.

Mykolas: Claro, sin problema. Ha sido un placer.

Tras nuestra conversación con Mykolas, nos quedó una idea muy clara del trabajo innovador que se está llevando a cabo en el ámbito de la energía eólica. Su trayectoria de la física a la ciencia de datos pone de relieve el valor de las perspectivas diversas para afrontar retos complejos. A medida que Mykolas y todo el equipo de Turbit continúan con su trabajo, se nos recuerda que el progreso suele surgir de lugares inesperados. El futuro de las energías renovables tiene buena pinta, gracias a la creatividad y la dedicación de profesionales como Mykolas.