A medida que el mundo se vuelve más dependiente de las energías renovables, los aerogeneradores se han convertido en una visión habitual en todo el planeta. Sin embargo, mantener estos aerogeneradores y garantizar su funcionamiento eficiente puede ser una tarea exigente. Ahí es donde entra Turbit. Turbit es una empresa de software especializada en desarrollar e implantar monitorización con IA a escala para parques eólicos. En este artículo, analizamos en detalle qué hace Turbit y cómo puede ayudar a prevenir anomalías de producción no detectadas o averías en componentes principales.
Para empezar, la tecnología de IA de Turbit está entrenada para predecir la producción de energía de un aerogenerador en función de diversos factores. La red se entrena con datos históricos de ese aerogenerador concreto en su ubicación específica, que incluyen temperatura exterior, velocidad del viento, dirección del viento, intensidad de turbulencia y la posición del aerogenerador dentro del parque eólico. Esto significa que Turbit puede aprender la producción de energía del aerogenerador con gran precisión, teniendo en cuenta incluso las curvas de reducción de ruido nocturnas y los comportamientos específicos que solo se producen desde una determinada dirección.
El resultado de la tecnología de IA de Turbit es una medición mucho más precisa de la producción de energía del aerogenerador. Este nivel de precisión puede alcanzar más o menos 30 kilovatios. Eso se traduce en menos falsas alarmas y en la capacidad de detectar incluso las desviaciones más leves respecto al comportamiento normal. Por ejemplo, tras una actualización de la curva de potencia o una mejora del sistema de control del aerogenerador, Turbit puede medir si algo va mejor o peor. Este nivel de precisión se logra analizando cada nuevo valor promedio de 10 minutos, y todo el sistema funciona únicamente con datos SCADA, que están disponibles de forma inmediata.
En un caso concreto, Turbit detectó una desviación muy leve de entre 100 y 200 kilovatios de diferencia y envió una alarma al cliente. Tras investigar, se comprobó que el sistema de pitch de las palas no funcionaba correctamente, lo que provocó un offset de pitch de seis grados y redujo la producción de energía. Se contactó con el fabricante y se descubrió que habían olvidado restablecer el pitch. El problema se resolvió en tan solo tres días, evitando una pérdida de producción de más de 20.000 euros que de otro modo habría pasado desapercibida durante semanas o meses.
Este ejemplo ilustra el valor del sistema de Turbit, que detecta fallos automáticamente y elimina la necesidad de intervención manual. Los operadores y gestores de activos pueden actuar lo antes posible ante comportamientos anómalos de los aerogeneradores, planificar reparaciones con meses de antelación respecto a los fallos y monitorizar la calidad de las reparaciones. Este bucle de retroalimentación de los usuarios mejora continuamente la precisión de detección y aumenta la relevancia de las comunicaciones de la IA de Turbit.
En conclusión, Turbit es una empresa de software que ofrece monitorización con IA a escala para parques eólicos. Su tecnología permite a los operadores y gestores de activos actuar con rapidez y eficiencia para prevenir anomalías de producción no detectadas o averías en componentes principales. Con Turbit, los operadores de parques eólicos pueden planificar reparaciones con meses de antelación respecto a los fallos y monitorizar la calidad de las reparaciones, ahorrando así tiempo y dinero mientras garantizan una producción de energía fiable y eficiente.













