Al explorar el potencial sin explotar de las alianzas entre IA y seguros, Turbit y HDI Global están creando nuevos modelos de gestión del riesgo en la operación de parques eólicos.
En el tercer episodio del Turbit Podcast, Michael Tegtmeier, CEO y fundador de Turbit, recibe a Nino Göhmann de HDI Global, una de las principales aseguradoras industriales de Alemania, para hablar sobre cómo la IA y los seguros se unen para minimizar el riesgo en las operaciones de energía eólica. Su conversación revela la evolución del seguro en el sector eólico, explica los retos actuales del sector e introduce Turbit Blue, una solución pionera que combina la monitorización con IA y una cobertura de seguro especializada.
La evolución del seguro en energía eólica
Nino aporta más de dos décadas de experiencia en el sector asegurador a la conversación. Como él mismo explica, el sector eólico ha experimentado transformaciones significativas en su enfoque de la gestión del riesgo.
En los primeros tiempos de la energía eólica comercial (hace aproximadamente 30-35 años), los aerogeneradores se trataban como cualquier otra máquina: simplemente se aseguraban frente a eventos externos como riesgos naturales, robos y actos vandálicos. Sin embargo, a medida que los aerogeneradores crecieron en tamaño y complejidad, surgió un nuevo modelo.
El punto de inflexión llegó cuando muchas aseguradoras se retiraron del sector eólico debido al aumento de los índices de siniestralidad y las reclamaciones. Esto creó un vacío en el mercado que los fabricantes, en particular Enercon, llenaron desarrollando contratos de mantenimiento que, en esencia, trasladaban el riesgo técnico de las aseguradoras a los fabricantes.
Estos acuerdos de servicio integral (FSAs) se convirtieron en el estándar del sector, haciendo que los proyectos eólicos fueran más viables financieramente e impulsando el crecimiento del sector, especialmente al combinarse con tarifas de alimentación que garantizaban precios estables de la electricidad.
El problema de los acuerdos de servicio integral modernos
Como explica Nino, los aerogeneradores modernos han crecido exponencialmente en tamaño y complejidad. Mientras que un aerogenerador de 2,3 MW podía costar alrededor de 3 millones de euros en el pasado, los aerogeneradores actuales de 6-7 MW pueden costar entre 12 y 13 millones de euros. Este drástico escalado ha generado nuevos retos:
- Limitaciones de responsabilidad: debido a las presiones competitivas y al mayor coste de los componentes, los fabricantes han limitado sistemáticamente su responsabilidad en los contratos de servicio integral. Lo que empezó como acuerdos sencillos (de 5-6 páginas) ha evolucionado hacia documentos complejos de 180 páginas con numerosas exclusiones.
- Pérdida de control: los operadores ceden un control significativo sobre sus activos, careciendo a menudo de transparencia sobre lo que ocurre con sus aerogeneradores.
- Lagunas en la cobertura: muchos FSAs incluyen ahora límites monetarios (por ejemplo, una responsabilidad máxima de 1 millón de euros) o sistemas de puntos con cobertura limitada.
- Mayores tiempos de inactividad: los problemas en la cadena de suministro han prolongado drásticamente los tiempos de reparación, con algunos componentes que tardan entre 15 y 18 meses en reemplazarse, muy por encima de la cobertura habitual de interrupción de negocio de 12 meses.
Nino señala que los fabricantes se vieron obligados a introducir estos cambios para mantenerse económicamente viables, pero el resultado es que los operadores de parques eólicos se quedan asumiendo riesgos sin cobertura significativos.
Turbit Blue: un nuevo enfoque para la gestión del riesgo en aerogeneradores
Esta brecha en la cobertura dio lugar a la colaboración entre Turbit y HDI Global, que creó Turbit Blue, una solución que Michael describe como «IA más software más seguro».
El concepto central es de una elegante sencillez: al detectar posibles problemas antes de que causen daños graves, la monitorización con IA de Turbit permite a los fabricantes abordar los problemas dentro de sus actividades de mantenimiento habituales. Esto evita que pequeños problemas (como un ventilador de refrigeración desconectado o un tornillo que falta) escalen hasta convertirse en fallos catastróficos que superarían los límites de responsabilidad.
Un ejemplo concreto: un fallo grave en la multiplicadora podría costar 500 000 euros, pero la responsabilidad del fabricante podría estar limitada a 100 000 euros, dejando al operador expuesto a los 400 000 euros restantes más, potencialmente, 18 meses de pérdidas por interrupción de negocio.
Con Turbit Blue, estos escenarios pueden evitarse en muchos casos por completo porque:
- La IA detecta anomalías de forma temprana y predice su causa específica
- El problema es verificado por el equipo técnico de Turbit
- El fabricante recibe una notificación con información específica sobre el posible problema
- La reparación se realiza durante el mantenimiento habitual, a menudo con un coste mínimo
- El daño grave nunca llega a producirse
Para aquellos casos en los que se produce un daño a pesar de los esfuerzos preventivos, el seguro de HDI cubre las lagunas en la responsabilidad del fabricante.
Beneficios para todos los implicados
Lo que hace que Turbit Blue resulte especialmente atractivo es que todas las partes se benefician:
Para los operadores de parques eólicos:
- Mayor transparencia sobre el estado de los aerogeneradores
- Menor riesgo de fallos catastróficos
- Cobertura de las lagunas de responsabilidad en los contratos de mantenimiento
- Mayor vida útil de los aerogeneradores
- Reducción de los gastos operativos
Para los fabricantes:
- Capacidad de abordar los problemas antes de que se conviertan en grandes reclamaciones de garantía
- Uso más eficiente del personal de servicio
- Mantenimiento de la rentabilidad de los contratos de mantenimiento
- Mejor comprensión del rendimiento de sus aerogeneradores
Para las aseguradoras:
- Menor frecuencia e intensidad de siniestros
- Mejores capacidades de evaluación del riesgo
- Información basada en datos sobre el rendimiento de los aerogeneradores
- Nuevas líneas de primas
Incluso los bancos e inversores se benefician del menor perfil de riesgo de los activos asegurados.
Mirando al futuro
Tanto Michael como Nino creen que el sector se encuentra en un punto de inflexión. Nino predice que tecnologías como la monitorización con IA de Turbit acabarán reconociéndose como dispositivos de seguridad esenciales, y podrían llegar a ser un requisito para la asegurabilidad.
A medida que los aerogeneradores crecen en tamaño y complejidad, y el sector se enfrenta a retos como la escasez de mano de obra cualificada y los retrasos en la cadena de suministro, las soluciones que aporten tanto reducción del riesgo como transparencia serán cada vez más importantes.
Lo más significativo es que esta colaboración representa un cambio desde un modelo sectorial adversarial (en el que operadores, fabricantes y aseguradoras solían trabajar en sentidos contrarios) hacia un enfoque colaborativo en el que la transparencia de los datos y la intervención temprana benefician a todos.
El impacto en la economía de la energía eólica
Turbit Blue está haciendo que la energía eólica sea más viable económicamente al reducir los costes y riesgos imprevistos. Al combinar la experiencia aseguradora de HDI con la tecnología de IA de Turbit, la alianza crea un modelo operativo más estable para los parques eólicos.
Como señala Michael, no se trata solo de abaratar el seguro, sino de reducir fundamentalmente el riesgo y aumentar la disponibilidad de los aerogeneradores, lo que repercute directamente en la rentabilidad de los proyectos de energía eólica.
En una época en la que el sector aspira al 100 % de energía renovable, las innovaciones que mejoran la economía de la energía eólica son imprescindibles. Turbit Blue representa un paso importante hacia ese objetivo al abordar uno de los retos más persistentes del sector: gestionar el riesgo en máquinas cada vez más complejas.
Escucha el episodio completo para descubrir una nueva forma de minimizar riesgos:














